La política como una colcha de retazos

Cuando el compromiso con el país se reduce a la ambición de ejercer un cargo público, cualquier alianza es buena y cualquier apoyo suma (en teoría). No sorprende por tanto, ver no una, sino dos colchas de retazos disputándose el último pedazo de lana sobrante en cualquier territorio. Disfrazando de diálogo una intención desmedida por recuperar un status quo que les fue arrebatado, son capaces de compartir mesa con cualquier persona que les sea útil, sin importar su condición ideológica. La política así, no es política, es el acuerdo por el reparto posterior. Aun cuando juren que lo importante son las propuestas, en el fondo saben que el papel aguanta todo y escribirán cualquier cosa que luego olvidarán en perjuicio de los ciudadanos comunes y en favor de las élites que les aúpan.

Bajo “la Unidad” encontramos desde la derecha derecha, hasta la izquierda radical, pasando por la socialdemocracia y el centro aséptico que no es ni chicha ni limonada. En otra ocasión ya hice notar lo falaz que resulta esa unidad cuando está pegada con babas. La postulación anticipada de Cynthia Viteri (la mujer hombre de Nebot, como señala María Caridad Vázquez) es la mejor demostración de lo que será la operación futura de esa unidad. Ninguno de los otros tres arrejuntados tiene la fuerza ni la presencia nacional que tiene Nebot así que no les queda más que hacerse los dignos un rato y luego apelar a “lo importante es el país” para no desunirse porque saben, en el fondo, que solos no llegan ni a la esquina. La unidad sirve tanto en cuanto le es funcional a Nebot y Nebot lo sabe. Lo ha dicho explícitamente. La unidad busca conseguir la mayoría en la Asamblea porque así es más fácil gobernar. Ya lo dijo Ramiro González:

Avanza

No hay que olvidar que aunque Febres Cordero dejó de gobernar en 1988, el Partido Social Cristiano y sus franquicias siguieron ejerciendo de facto el gobierno a través de pactos de la regalada gana, marchas de crespones negros y mayorías móviles hasta 2007. Mostrarse ahora dispuesto a estar arrejuntado solo le sirve para tener una presencia en la Asamblea que le haga la vida a cuadritos a quien sea que gane las presidenciales. Para los socialcristianos es un asunto menor quién gane las elecciones, Viteri lo sabe y está dispuesta a sacrificarse a cambio de algo (a lo mejor la Alcaldía de Guayaquil en 2019). Si manejas la asamblea puedes poner todos los cargos que quieras en el territorio, puedes proponer leyes que atenten directamente contra el ejercicio de gobierno de quien sea presidente, puedes incluso, dependiendo de quién sea el presidente, poner ministros. Y eso, es muy atractivo.

La otra colcha de retazos es peor. Bajo el paraguas del Compromiso Ecuador encontramos a cualquier aparecido o caído en desgracia, indistintamente. Afirman con soltura que ahora son más de 100 organizaciones y personas que en total, probablemente, suman 100 seres humanos (Pero ya es bastante). Lasso ya se muestra ligeramente desesperado. No empieza ni la campaña y ya hace promesas imposibles y hasta ridículas (desaparecer SENESCYT pero no el programa de becas – ¿cómo pensará este señor que se entregan las becas?, no son un avance en efectivo de la tarjeta de crédito-). En esa desesperación, se da la vuelta al país reciclando lo que encuentra, robando lo que puede a quien sea (me refiero a cuadros territoriales). Nunca en la historia, unas elecciones me han parecido más al inicio del campeonato de fútbol con la única diferencia que aquí no se hacen públicos los montos de las transferencias, porque esos montos son en realidad, la posibilidad cierta de estar en el reparto del próximo gobierno. Esto no lo dicen ni los comprometidos ni el propio Lasso, pero todos sabemos que así es. El problema aquí es que ese reparto dará por resultado un desgobierno digno de aplauso.

En lugar de gobernar, Lasso dejará a los interesados que hagan lo que quieran para mantener o aumentar sus privilegios en perjuicio del país. La reciente reunión con los militares en servicio pasivo deberá dar como resultado que ese sector coloque al siguiente Ministro de Defensa. Ojo, no a alguien que esté con Lasso desde el inicio, que tenga una visión ideológica alineada a la visión de CREO en materia de defensa, que tenga una noción de la política pública de defensa (que no es lo mismo que el uso de las armas) no. Alguien, un general probablemente, que lo único que buscará es aumentar los privilegios de su sector en desmedro de los demás ecuatorianos. Como sabemos, un general que se retira, a los 60 años (más o menos) gana como pensión lo mismo que un general en servicio activo (USD 5009) hasta el último de sus días y además recibe una bonificación de USD 200.000. La defensa institucional con la que cobijan los militares en servicio pasivo su pugna con el gobierno se reduce a esto, a mantener perenne un beneficio que es a todas luces inequitativo, ineficiente e insostenible. Una pensión así no la recibe nadie en el país, y peor un bono de ese monto. Eso se paga con nuestros impuestos. Allí hay gasto público. Llegado el momento de hablar de disminuir el gasto público excesivo, ¿hará Lasso lo que se debe hacer? A saber, ¿tomará decisiones en beneficio de las grandes mayorías? La respuesta cae por su propio peso. Lo que le importa a Lasso es ser Presidente para mantener los privilegios de la élite financiera a la que se debe y para eso, dejará que las demás élites mantengan los propios.

Lasso Militares

Ambos escenarios escenifican lo peor de la política. Cuando lo que importa es el reparto, el servicio al país pasa a segundo plano. Los avances alcanzados en tantas materias se vuelven secundarios a la hora de gobernar. Mientras las élites estén contentas, los servicios públicos pueden desaparecer. A los que tienen el croché les importa  aparentar un inmenso apoyo popular, que en realidad es un interesado apoyo particular para defender sus privilegios. ¿Los ecuatorianos? Allá que sobrevivan como lo hicieron durante el periodo de la partidocracia.

Anuncios

Acerca de sucocastillo

Candidato a Doctor en Ciencia Política y de la Administración UCM - Reforma del Estado - Gestión Pública - Simplificación Administrativa
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s